viernes, 20 de febrero de 2009

Despertares...

Abrimos de nuevo, dada mi nueva situación de semiparado con obligaciones, espero volver a rehabilitar la habilidad dormida de escribir, y quitar el polvo a mi viejo blog…

Durante meses he querido sacar tiempo para liarme a escribir pero por diversos motivos, entre los que se encuentra la pereza (no todo ha sido trabajar y estudiar), no he sacado ganas de hacer nada, lo mas, algún que otro borrador que se ha quedado en eso…

En un rato, mas y mejor…

lunes, 22 de septiembre de 2008

Bajo los Annapurnas...

Hemos llegado a Pokhara, bajo la cordillera de los Annapurnas, tierra de trekking y escalada, y lo único que vislumbramos al llegar es que el cielo esta tan encapotado que no se ve nada…

Tras realizar la clásica maniobra de evasión al taxista, encontramos un hotel con piscina (aquí hay mas de 30º de temperatura) junto a la zona del lago (Central Lakeside) y desde aquí planteamos que vamos a hacer durante estos días. El plan de subir a la Pagoda de la Paz Mundial (mas hippie no se fabrica) se estropea ya que desde la tarde de nuestra llegada hasta bien entrada la mitad del día siguiente no para de llover. Cuando la cosa se para un poco, y ante la posibilidad de que la ruta este embarrada nos damos al típico paseo en barca por el lago. El barquero nos comenta que es lo mejor que podía pasar, que lloviese sin parar porque eso te da muchas posibilidades de que el día siguiente amanezca despejado permitiéndonos ver los Annapurna.

En vista de esto nos decidimos a preparar una excursión a la 5 de la mañana para ver el amanecer desde un punto alto. La noche discurre ante el asombro de lo rápido que se ha despejado el cielo y la incertidumbre de saber si va a durar…

Por fortuna, dura e incluso mejora dejándonos disfrutar de unas vistas increíbles…


Por la tarde recogemos la ropa que habíamos enviado a lavar, y descubro con el consiguiente encabrone, que la ropa no solo huele a estiércol sino que esta profusamente manchada de mierda (no mierda como cuando dices que algo esta muy sucio, sino literalmente, mierda de verdad) y aceite de motor o brea…

Bajo cual rinoceronte nepalí, a cargar contra los puercos de la tienda y descubro a la familia al completo con colchones en el suelo de la misma tienda, preparándose para dormir… Me la como doblada (¿Qué queríais, que le reclame los dos euros?) y me voy a recepción de mi hotel a que me la laven de nuevo, con el consiguiente coste por servicio Express y a sabiendas de que la mierda sale pero la brea no…

Como en los últimos días he recibido el impacto de sendas mierdas de pájaro (mas mierda, símbolo inequívoco de la suerte en Nepal), me he dejado llevar y he probado fortuna, primero acudiendo a un barbero de la zona para un corte de pelo y afeitado a cuchilla, vamos, un completo, y segundo para un vuelo en “ultraligero” (véase ala delta con motor) de 30 minutos por los alrededores de los Annapurnas…

El corte de pelo y afeitado se resuelve con un corte poco ortodoxo con flequillo a lo Ace Ventura y un afeitado que pasa del miedo a que me corte y me pegue a triquinosis, a la sorpresa de un acabado que roza la perfección…

El viaje en ultraligero, a pesar de estropearse el tiempo, resulta tal vez uno de los grandes momentos del viaje. A pesar del nerviosismo inicial, tanto el despegue como el vuelo en general es mucho mas suave que el del un avión comercial, y la sensación de riesgo se minimiza ante la emoción del paisaje…


Pedazo de friki el piloto ruso que llevaba mi cacharro...

Pues eso, que es muy recomendable, aunque es bastante caro, tanto, que las azafatas se han debido de pensar que éramos ricos y se han columpiado pidiéndonos casi 40 euros por un CD con nuestras fotos (ni en la Warner te sablean así)…

Ahora queda descansar y coger fuerzas para el tramo final del viaje en Katmandú, donde llegaremos en el día de mañana…



sábado, 20 de septiembre de 2008

¿Jungla o selva?...

Seis horas de autobús cutre después, llegamos a Chitwan y comprobamos en carnes propias el fatídico clima de la zona…

Tras un poco de confusión sobre la orientación de la zona (que es dentro, y que es fuera del parque) cogemos el 2º mejor hotel de la zona, desprovisto de aire acondicionado y televisión… Con las horas descubriríamos que de tener TV o aire, no serviría para nada, ya que los cortes de luz son continuos y muy inoportunos…

Nos vamos a comparar precios para nuestra primera excursión y optamos por la tremendamente vulgar excursión a lomos de un elefante… Aquí hay elefantes hasta en la sopa, son muy salaos pero son algo peor que incómodos, tanto que si alguna vez he de pedirle algo a la virgen de Lourdes iré expiando mi culpa, no de rodillas como la mayoría, sino montado en elefante con otros 3 devotos, que es mucho mas duro… Solo ha sido hora y media pero algunos nos hemos planteado seriamente tirarnos desde lo alto del lomo para escapar…

Al día siguiente todos estábamos doloridos y hemos optado por otros medio de trasporte algo más cómodos, como son la canoa, y el Jeep. El segundo día en general ha hecho que haya merecido la pena venir hemos visto toda clase de bichos y desde bastante cerca, así como hemos conocido un guía bastante simpático…



Como en el National Geographic...

Durante todo el día nos ha asaltado la misma duda ¿Esto que será? ¿Jungla o selva? Es mas ¿En que se diferencian? Hace calor, estoy sudado, hay árboles y agua por un tubo, mosquitos, bichos de todos los colores, grandes felinos, y demás depredadores… Yo apoyo la teoría de la selva, ya que el término jungla es un anglicismo de mierda, que han implantado en todos lados los hijos de la gran bretaña.

En otro orden de cosas no hemos visto ningún tigre y triste de aquel que visite Chitwan esperando ver alguno, ya que nuestro guía en 20 años los ha visto solo 5 veces (una de ellas en medio de la carretera tomando el fresco, lo que demuestra la aleatoriedad del evento).




Yo, tratando de abusar de un elefante, ante el asombro del personal...

Pero sin duda lo mejor de la estancia ha sido el baño con los elefantes, que, aunque algo paleto, es diversión asegurada gracias al carácter de estos animales.

Al día siguiente, camino al autobús que nos llevara a Pokhara damos con un tullido que tras conseguir una propina nos ofrece (con bastante educación) marihuana… Ya nos habíamos dado cuenta que el hobby de la zona era hacerse porros y fumárselos dentro del parque, ¿será por eso por lo que ven tigres solo ellos?…



martes, 16 de septiembre de 2008

Paseando a Miss Daisy...

Tras una semana en India, Nepal es un pozo de tranquilidad, y eso que Katmandú es una capital un tanto agobiante si la comparas con el resto de ciudades asiáticas. Un tanto contaminada y maleada por el turismo hippie desde hace casi 50 años, aun mantiene cierto encanto y misticismo, y mas en esta semana, ya que durante los últimos tres días han paseado a la Kumari Devi, la niña diosa que alguna vez habréis visto en algún documental de la 2.

El caso es que a pesar de salir los tres días que justo estamos en Katmandú, lejos de ir a verla, casi la hemos evitado para no dar con la multitud que la venera. Un día esperamos a ver si salía, pero se nos hizo tarde y al fin y al cabo, somos todos ateos…

En Katmandú solo obedecemos a la religión verdadera, la de papear sin medida en comida y cena, a ser posible en un restaurante que ha resultado ser una joya escondida junto al hotel.

Tras un día en blanco por una lesión en el grupo, mañana nos vamos a la reserva de Chitwan a ver todos los bichos posibles, rinocerontes, cocodrilos y si hay mucha suerte, tigres, todo ello a lomos de un paquidermo… Rezad por mi alma pecadora, me esperan no solo los bichos grandes sino los pequeños también (con su dengue y malaria correspondiente)…

¿Cuándo volveré a tener WIFI por la patilla? Quien sabe, en cuanto me sea posible os doy más la paliza…

La cancion de hoy era obvia...


Be happy...

Como no podía ser de otra manera hemos salido de la India cagándonos en Dios. Primero el taxista que nos lleva al aeropuerto nos la intenta liar (que extraño, es el primero)… Pactamos un precio en el hotel (450 rupias) por un coche grande con aire acondicionado (hay tanta contaminación que ir con las ventanillas abiertas supone un ataque de asma por la noche).

Nos montamos y el tío va con las ventanillas abiertas, le pedimos que las suba y ponga el aire, trata de comunicarse con nosotros pero en un idioma muy lejano al ingles. Le decimos que si , que lo que el quiera pero que lo ponga (en este punto ya sabemos como acaba el cuento pero estamos tan acostumbrados a la bronca que nos da absolutamente igual).

Tras 40 minutos de camino llegamos le damos 450 rupias y se monta el show, quiere 600 por poner el aire, dice que ese ha sido siempre el precio (me impresiona el control del ingles que tiene de repente). Le digo que va a ser que no, y contesta que 500, todos nos miramos y nos reímos, y el tío se da la vuelta mirándome y hablando hindi, yo también saludo a su madre en castellano (por quedar encima).

Entramos en el aeropuerto y sentimos cierto alivio por estar tan cerca de irnos, pero es una sensación ficticia, la burocracia para salir del país es terrible y los 5 atentados en Delhi del día anterior dificultan aun más si cabe los controles de seguridad.

Nos montamos en el avión para un trayecto de menos de una hora, con destino Katmandú, y la compañía Air India nos deleita con un almuerzo en el que la mitad de los productos están caducados…

Cuando me bajo del avión se me saltan las lágrimas de alegría, hay que rellenar 1200 formularios para el visado pero no importa, somos felices.

El taxi nos intenta hacer el lío para llevarse comisión del hotel al que supuestamente íbamos pero como venimos demasiado entrenados para estas gilipolleces, acabamos con una sorprendente fuga hacia un restaurante (sorprendente para el taxista y su cómplice que no dan crédito a lo que ven) y posteriormente a otro hotel no muy lejano, más limpio y barato.

Conocemos un poco la ciudad y vemos que la gente es mas abierta, mas simpática pero que hay que tener cuidado con los precios y las estafas. Cuando volvamos podemos escribir un libro sobre posibles timos al turista, como la de la madre que te pide leche para su bebe (mi favorita), y te lleva a la tienda a comprarla (a un precio hiperdimensionado) de manera que cuando te marchas pensando en tu buena acción, la devuelve y se reparte la ganancias con el dueño de la tienda…

Aun así no os confundáis, Nepal esta a años luz de India y se puede hablar con la gente, hasta con los que te quieren por tu dinero, sin miedo a tener una bronca, les dices que va a ser que no y la gran mayoría te dejan en paz.

De vuelta en el hotel me dispongo a ver la Formula 1 desde Imola, y en la vuelta 30, con el aire acondicionado a tope, una pepsi en mi mano, y Alonso con neumáticos intermedios en la pista dispuesto a petarlo, la luz decide irse para no volver hasta horas después… Esta visto que la felicidad no puede ser completa en estas vacaciones…

El torpedo de Acapulco…

Tengo que salir de este país como sea, no ya por mí, que sufro una sobredosis de India desde el primer día, sino por mi percepción de esta gente…

Un suceso junto al foso de un monumento me ha hecho plantearme que tras varios días de contacto con los indios empiezas a dejar de verles como seres humanos, y pasan a ser simplemente seres vivos, como una vaca o un perro mas…

El caso es que andábamos felizmente siendo acosados en el interior de un fuerte cuando desde uno de los balcones hemos visto el agua putrefacta mas verde de nuestra vida en lo que hace siglos seria una piscina cojonuda frecuentada por algún mogol de renombre. En esto que aparece un niño (unos 14 años) en bañador (fardahuevos) y nos ha ofrecido tirarse en la fosa medio llena por dinero…

He aquí lo malo, el cuñao y yo nos hemos mirado y hemos preguntado por el precio. En ese momento ha aparecido el padre, también en bañador que lejos de disuadir al joven se ha ofrecido el mismo por 50 rupias (80 céntimos de euro). Mientras calculaba con que objetivo iba a tirar la foto para que quedase mejor me he percatado de que la cosa no era muy ética, por no decir que no era nada ética… Le he dicho al tío que no, que era muy peligroso y me ha contestado que no, que era su trabajo, y por las 50 rupias hacia el salto de Acapulco…



¡¡Puta moral!! Lo que nos habríamos reído con el video todos juntos ¿eh? También es mala suerte que el único indio que quiere trabajar en 20 kilómetros a la redonda sea para tirarse “a lo Acapulco” en esta fosa llena de mierda… Creo que el cuñao jamás me va a perdonar no haberle querido dar esas 50 rupias…


No querías caldo?? (Crónicas de Varanasi)…

Si a excepción de algunos momentos, la India nos ha horrorizado, Varanasi, antigua Benares, ciudad sagrada del Ganghes, ha marcado un nuevo hito en el nivel de miseria humana conocida… Tras una noche durmiendo en un tren despertándome cada 40 minutos para controlar si sigo teniendo mochila, las cosas se ven mal, pero después de una noche de hotel, una ducha y un buen desayuno, la cosa sigue igual de malita…

He vivido en pueblos de Birmania, peor comunicados, con peores medios, y oprimidos por un régimen militar, y ni siquiera allí se puede ver la miseria, cutredad y mierda que se puede percibir aquí, y es que el nivel cultural (y humano) no es el mismo ni por asomo…

Estoy deseando encontrarme al próximo hippypollas que me diga que la India es mágica o que es una cultura diferente o que no he llegado a contactar con la autentica India…

¿La India mágica? Hombre, si se refieren a convertir a cientos de millones de seres humanos en algo diferente y muy inferior a personas, entonces si, la India es mágica de cojones…

¿Qué es una cultura diferente? Lo dudo, la mayoría de la gente que ves en la calle carece de cualquier cultura o dignidad humana (y en gran parte no es culpa de ellos)…

¿Qué no he llegado a contactar con la autentica India? También es cierto, hay muchas cosas que no he visto de este precioso país, según me han contado hay gente a la que la apartan en una zona no habitada para amenazarla por una propina, a otros los envenenan para exprimir su seguro de viajes (eso si no se lo cargan) y otros muchos acaban en una comisaría pagando 5.000 rupias por comportamiento indecente por el simple hecho de no dar limosnas o propinas (siempre y cuando el policía de rigor lleve comisión)…

Vamos, que estoy encantado con el país en general…

Hemos visto los crematorios y los Ghats al amanecer, y me ha sorprendido más la pésima educación de los turistas fotografiando y grabando las piras funerarias (parece ser lo único que esta prohibido en este país), que el muy machacado ambiente de rezos y chapuzones en el agua pútrida del Ganghes.

Hoy pruebo por vez primera la seccion de audio en el Blog... Para empezar era inevitable esta cancion de una artista Tamil...